El actual líder británico, David Cameron, comenzó los actos conmemorativos dejando una corona funeraria en una estatua en el Parlamento del que fuera primer ministro durante la Segunda Guerra Mundial.
Winston Churchill murió el 24 de enero de 1965, pero la procesión funeraria se llevó a cabo seis días después, el 30 de enero, con todos los honores militares de un jefe de Estado, hasta ese momento reservado sólo para los monarcas británicos.
Representantes de más de cien países asistieron a su funeral, incluída la reina Isabel, un honor poco habitual para un primer ministro. Millones de personas en todo el mundo siguieron el evento por televisión.
La embarcación “Havengore” que transportó sus restos mortales por el río Támesis en Londres hace medio siglo hizo esta vez el mismo recorrido.
Churchill, nacido de una familia rica y aristocrática, fue militar, político y escritor. Recibió el Premio Nobel de Literatura en 1953, pero sobre todo, será siempre recordado como uno de los p