Cada año, miles de fieles de la tradicional iglesia Zulú se visten con pieles de leopardo para hacer una especie de baile. Sin embargo, quedan menos de 7.000 leopardos en Sudáfrica. Los ecologistas intentan convencer a los miembros de la Iglesia Shembe para que lleven pieles falsas y así proteger a esta especie amenazada.